viernes, 5 de junio de 2015

Las niñas de hoy en día


Hoy en día 'las niñas ya no quieren ser princesas' como decía Sabina, pero sí que quieren coronas.

Se pasan la vida buscando príncipes que tengan poco de azul y follen bien, para pasar juntos dos parasiempres seguidos que solo duren un suspiro y medio.

No les importa pasar cada noche en una cama, ni compartir la suya con más de un desconocido que dejan de serlo al tercer beso.

Abusan del maquillaje buscando que los demás no encuentren lo que hay debajo, porque siempre han pensado que lo importante era ser una cara bonita, y ninguna se molestó en maquillarse también el corazón.

Tienen la extraña manía de pensar que cuanto más larga sea una simple lista de nombres, más largas se harán sus piernas, pero no es así.

A veces les da por ir con esas faldas tan cortas que no tapan del frío, ni de los extraños, y ambos se acaban colando por debajo haciendo cosquillas.

Las he visto beber tanto para olvidar que cada día se me han presentado con un nombre diferente, porque es lo único que eran capaces de dejar olvidado.

Van por la calle lanzando miradas desesperadas y posesivas a todo aquel que se dejase mirar, y al que no también, no nos engañemos, a ellas les vale cualquiera que tenga algo a lo que pestañear.

Y yo hoy en día me pregunto si todo esto es necesario, si no es mejor buscar a alguien que mida los parasiempres con un calendario y no con un segundero, alguien que te levante cuando tropieces, que no pase de largo sin saber, ni si quiera tu nombre.

domingo, 31 de mayo de 2015

Vivo con miedo a tender demasiado


Porque tiendo toda la ropa por el lado de la izquierda, le pongo una pinza de más aunque no sea necesaria, y alguna que otra vuela hasta el suelo por falta de sostenibilidad en la ventana.

Cuando tiendo en verano paso calor y cuando tiendo en invierno no puedo con el frío, y si llueve, me mojo.

Pero también tiendo a pensar que todos los efectos mariposa que guardan mis pestañas son solo culpa tuya.

Que tu sonrisa es lo único que puede llegar a brillar más que cualquier cosa, si te lo propones; y que el marrón del otoño no tienen nada que hacer al lado de tu iris.

Tiendo a creer que los momentos que colecciono contigo nunca tendrán arrugas ni se harán viejos, no les vamos a dejar.
Llevo siempre uno pequeño en la cartera, por si no me apetece sonreír y bueno, después de verlo es imposible olvidar como se hace.

Tiendo a tener siempre cerca papel y lápiz para escribirte, o para no olvidar la silueta que me enseñaste una vez y que aún recuerdo de memoria.

Tiendo a echarle siete maldiciones y tres males de ojo a todas las que te miran como una propiedad y no como el vaivén de caderas más bonito de toda la calle, pero da igual, a ti te encanta que te miren así.

Tiendo a pedir deseos imposibles con pestañas invisibles que me invento, porque hace ya mucho se me cayeron todas y me supieron a poco; así que voy buscando pestañas ajenas o dientes de león fuera de bocas que no saben soplar, para dejarlos volar mientras te pienso.

Tiendo, y a veces, me sale toda la ropa descolorida y se me cae antes de ponerle la pinza que la salva del abismo.

Os lo dije, tiendo demasiado.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Un día cualquiera

Me gustaría despertarme una mañana,

y no pensar en ti.


Salir de la cama,
ir al baño,
mirarme en el espejo,
y no mirar hacia tu cepillo de dientes.


Vestirme sin miedo a olerte en mi ropa.


Hacerme el desayuno sin recordar,
la manera en la que me enseñaste,
a preparar café.


Salir por la puerta de mi casa
sin acordarme de tu manía
de dar dos vueltas a la llave al cerrar,
después de haber salido.


No sé,
posiblemente tu no tengas todos esos problemas
con los que me peleo yo por las mañana,
a veces simplemente dejo que ganen la batalla.
 

Y me levanto por la mañana
sonriendo por pensar en ti.


Voy al baño y admiro
tu cepillo de dientes al lado del mío.


Cuando me visto respiro muy hondo,
te respiro muy hondo.
 
En la cocina escucho a la cafetera
hablarme de ti.

Pero cuando salgo de casa,
es a mí a la que doy dos vueltas de llave
para que te cierres,
después de haberte ido.


 

lunes, 18 de mayo de 2015

Eres un extraño,


a ver, dicho así, no suena muy bien,
pero eres un extraño con la sonrisa bonita.

Eres un extraño de esos que quieres conocer
que te hacen sonreír con un par de tonterías,
y con el que no hablas de cosas importantes.

Eres un extraño de los que escuchan,
y de esos que están en peligro de extinción,
de los que buscan solo lo que saben que van a encontrar,
y de los que se encuentran con lo que no quieren,
de los que hacen las cosas sin querer,
o sin querer evitarlo.

Eres un extraño con el que es imposible enfadarse,
al final siempre acabo entre risas,
eres tiquismiquis, muy perfeccionista y quisquilloso
¿y quién soy yo para cambiarlo?

Eres un extraño que se enamoró,
ex-enamorado,
o eso me contaste.

Eres un extraño que no sabe mentir,
y aún no se si eso es un defecto o una virtud;
supongo que a nadie le gusta que le mientan.

Eres un extraño inteligente,
que se vale por sí mismo;
un extraño al que le gusta sonreír,
y que le sonrían.
Eres un extraño que está lejos;
pero una pantalla me acerca un poco a ti,
un poco.

Eres un extraño de los que no dan miedo,
pero a veces asustan,
aunque sea sin querer;
de los que no entienden las indirectas,
como yo,
y de los que no las necesitan.

Eres un extraño de que se muchas cosas
un extraño al que conozco desde hace tiempo,
un extraño al que aburro
pero nunca va a aburrirme a mí,
un extraño, que pensándolo bien;

no es tan extraño.

Vamos a dolernos ¿vale?

Tú me das un abrazo, y yo te doy un beso;
yo escribo, y tu lees;
tu vives, y yo te sueño;
yo veo dibujos, y tú ves películas;
tú te vas a soñar, y yo voy en un rato;
yo lloro y tu sonríes,
y luego cambiamos.

Tú te emborrachas y yo bebo;
yo pienso en el 2 y tú en cualquier otro número;
tu escribes en prosa, y yo te escribo un verso;
yo te echo el nesquik, y tú me acercas el café;
tu vas en blanco y negro, y yo voy de colores;
yo escucho música y tu bailas;
y al final:

Tú te vas a Roma y yo te espero en Madrid.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Vértigo



Dicen que lo más lento son los comienzos
pero tu yo empezamos tan rápido
que me entra vértigo sólo de pensarlo.

Fuimos el típico 'aquí y ahora'
que se quedó en un 'allí y entonces'
y nunca supimos lo que pasó después.

Nos daba tanto miedo avanzar
que desde entonces
vivimos con el freno de mano en el corazón
porque nuestras manos aún se están buscando a ciegas;
el día que se toquen no se lo van a creer
y supongo que tampoco van a acordarse.

Se presentarán de nuevo con un apretón contra ti,
como si no hubiese pasado nada,
y les sobrará tiempo para acostumbrarse.

Me dijiste que no me fuera
pero yo nunca conté con que el que se iría serías tú,
y desde entonces nos olvidamos y recordamos,
a la misma velocidad que la primera vez,

y aún sigo teniendo vértigo.

Todo lo que guardo de ti



Cojí una maleta y me puse a meter todas las cosas
que siempre quise devolverte.
No sé si te van a hacer más mal
del que me han hecho a mí,
supongo que no lo sabré nunca.

La abrí y empecé a guardarte;
la chaqueta aquella que me dejaste cuando hacía frío,
y en vez de dejarme tus abrazos acabé con ella,
el pañuelo que siempre llevabas atado a la muñeca
el mismo que terminó atando las mías,
el sombrero que no te quitabas ni para dormir
ni cuando te lo quería quitar yo,
y la camisa de aquella noche
que mi memoria se ha encargado de guardar.

Encontré un bolsillo en un lateral y empecé a meter tus encantos
uno a uno procurando que no se aplastaran,
en el otro guardé tus caricias, y casi no caben todas.

Tu risa la puse en el llavero de la cremallera,
para escucharla al abrir y cerrar la maleta,
el exterior estaba decorado por tu sonrisa
y el color de tus ojos pintaban el interior,
cómo olvidarme de ellos.

En el trasfondo guardé las cosas que podía arrugarse;
metí aquellos abrazos que me hacían encoger de lo fuertes que eran
intenté colocar de aquella manera los besos que no me diste,
y los que no te di, esos caben en cualquier lado,
guardé tu manera de ver la vida, o la que me contaste,
doblé tus anhelos y tus ilusiones y con ellas cerré la maleta.

Tuve que hacer fuerza con la cabeza para cerrarla,
el corazón no quiso ayudarme mucho
y ahora que la veo no sé si hice bien en cerrarla tan pronto
puede que un día de éstos quiera volver a escuchar tu risa

y se abra de par en par.

martes, 12 de mayo de 2015

Una foto en blanco

El otro día me preguntaron por tu historia,
no tuve más remedio que contarla,
pero sin ti,
porque ya no estás.

Me acompaña un punteo de guitarra
y cada cuerda pellizcada
me hace acortarme de ti y tus dedos
cuando lo unico que quiero es que te vayas,
aunque haya contado que no estés.

La verdad es que por mucho que pregunten
nunca digo nada,
no se si para guardarte para mi
o porque te guardé bajo llave
para no entontrarte ni siquiera yo.

Te puse un candado en la boca
y yo me puse uno en el corazón
y así estamos
tu sin decir nada y yo sin querer,
por si a alguno de los dos
se nos ocurría meter la pata.

Intenté borrarte tantas veces
que he desgastado más de 100 folios
solo con gomas de borrar,
ilusa de mi que pensé que eras solo lápiz
cuando tenías la tinta
más permanente de todas
y ni siquiera haciendote una bola
y tirandote te ibas.

Hice más tachones de las veces
que escribí tu nombre,
pero no sirvió de nada
seguías ahí, entre líneas,
los demás solo veían garabatos
encima de palabras
que no se llegaban a leer,
y solo te leía yo.

Desde entonces
me paso la vida mirando fotos,
de esas que aborrecías
pero luego pegabas en tu cuarto
para no olvidar nada,
yo las tuve pegadas también,
pero entonces el tiempo pasó
y tu también,
y calleron por su propio peso
y desde entonces voy recogiendo
fotos del suelo para
que nadie se haga daño con ellas
ni siquiera yo.

Las metí todas en un albun
y aún estoy preguntandome
por qué lo hice,
y entre sonrisa y sonrisa
me acuerdo de ti
aunque no quiera, y no se
supongo que pensandolo bien
y después de todo
no eres el error que te considero,
aunque tu sonrisa habría quedado mejor
en una foto en blanco.

sábado, 9 de mayo de 2015

Las cosas que me separaron de ti.


Lo primero en la lista,
y hablando de separar;
debería mencionar esos ¿que?
¿600? ¿700 kilometros?
que desde que te conocí
siguen en medio de los dos.

El hecho de que fumas,
y yo no quiero ceniceros en casa
o que bebes
y no tengo ningun minibar.

Escucharte hablar de cosas
y que mientras estabas hablando
lo unico que escuchaba
eran aberraciones contra todo en lo yo creía.

Siempre fuiste libre
nadie te decia lo que hacer y lo que no,
hiciste cosas que intentaste explicarme,
pero yo tenia la mente pequeña
(y el corazon)
y nunca entendí nada.

Paso todo tan rápido
y tan fugaz
que hiciste daño concentrado
y no te volviste para mirar
el destrozo en el me habías convertido.

Fuimos nada y todo
en media milesima de segundo,
que aun recuerdo como eterna
pero sigo sin saber como empezó.

Supongo que las cosas que nos separan
son solo culpa nuestra
por dejarlas estar en medio.

O tal vez no
y alguien las puso ahí
para que estemos separados.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Te fuiste

Aun no se que hicimos mal, o que no hicimos del todo bien
pero te fuiste,
y te llevaste un trozo de mi contigo sin dejar uno tuyo aqui.

De verdad que no lo entiendo y supongo,
que por mucho que te recuerde centimetro a centimetro
me sobraban metros aquella noche para estar mas tiempo contigo.
Yo iba andando y tu siempre parecía que llevabas prisa,
que llegabas tarde, y no se
a mi siempre me parció
que no me corría a la velocidad adecuada para ti.

Y te fuiste, y ahora les busco sustitutas a tus orejas
para que me escuchen gritarte;
busco unos ojos que tengan algo que ver con los tuyos
pero ya ningunos me miran igual
ningunos me miran;
necesito encontrar unos labios que no huyan de los míos
y si lo hacen
que sea para respirar y acercarse después,
una espalda en la que dibujar,
pero en ninguna quedan tan bien los colores como en la tuya,
no se vivir sin tus lunares predeterminados.

Me acostumbre tanto a estar contigo
que nunca me paré a imaginar qué pasarias si no estuvieras,
y así estoy,
que me rompo cada vez que intento hacer algo contigo lejos,
que nunca pensé que unas manos iban a dar tanto de sí
como para levantarme las 300 veces diarias que tiendo a caerme,
siempre a tus pies.

Nos quedan consuelos,
supongo que aun no nos hemos ido del todo;
yo sé dónde estás,
y tu sabes donde sigo esperando.

Pregúntate qué hubiese pasado si te hubieses quedado
si mi cama aún tuviese el prefijo 'nuestra'
tus pies seguirían sacando a bailar a los míos por las noches
y por las mañanas,
tu sonrisa sería lo primero que vería al despertar
y no la mía triste reflejada en el espejo;
supongo que me rompí más que tu
pero nunca llegaste a saberlo.

¿De quien es ahora mi sonrisa?
Supongo que sigue andando sola por la calle
pisándose los cordones que me dejaste desatados,
tu no te atabas a nada
no fuese a ser que luego no supieses deshacer el nudo
y tuvieras que quedarte para siempre.

Lo unico que no ha cambiado es que sigo escribiendo
pero ya no 'te'
y sin el 'te' dolo queda 'fuiste'.

jueves, 16 de abril de 2015

Mis 49 defectos

Me gustan las enumeraciones,
soy un circo andante y fan de los chistes malos,
llevo siempre una uña más corta o sin pintar
porque se que siempre me va a faltar algo,
tengo la necesidad constante de depender de alguien,
no tengo imaginación para dibujar cosas 'mías',
busco su cepillo todas las mañanas.

Me embobo mirando como se mueven
las ramas de los árboles con el viento,
no tengo ninguna clase de preocupación por nada
ni por nadie,
no se mirar a la gente a los ojos cuando la hablo,
no concibo una vida sin música,
ni sin cascos.

Necesito inspiración para leer
para escribir,
para ver una película,
para todo.

Soy una envidiosa empedernida,
detesto que los demás me tengan envidia.
Me gusta sonreír en las fotos,
aunque no quiera.
Soy presa de la nostalgia y la tristeza,
cada noche en mi cama, cuando nadie mira.

Soy irritantemente optimista,
tengo la manía de confiar en el universo,
siempre, para todo.
Me encapricho mucho de las cosas,
cosas que se que no necesito.

Me podría pasar la vida mirando al cielo buscando su estrella
solo para poder sonreirle una vez más.
Hablo mucho y muy deprisa,
y siempre creo que nunca es suficiente.

Me visto con lo primero que pillo,
soy una criminal de la moda,
y parece que aún no me han pillado.
Siempre llevo las zapatillas destrozadas,
y las gafas sucias.

No soy una buena hija.
No soy una buena hermana.
No soy la mejor nieta.
No suelo poner a los demás por delante de mi,
con muy pocas excepciones.

No se decir 'no',
soy muy manipulable, para todo,
siempre, y me dejo.

Siempre me parece que es mejor cualquier cosa,
menos la que tengo que hacer.
Tengo un diario,
y siempre le hablo con si fuese él.
No me gusta llorar.

No se escribir,
no se expresarme bien,
no esperes de mi otra cosa que la que tu me des,
soy muy rencorosa,
me cuesta olvidad,
tengo una memoria demasiado buena,
pero solo, para lo que quiero olvidar.

10.000 razones para no enamorarse de mi

Porque me cuesta demasiado decidirme
Porque soy demasiado pesada, monótona y repetitiva
Porque como yo hay mil (millones)
Porque París me queda grande
y tu también
Porque mis ojos no son bonitos
Por mi nariz
Por mi estómago
Por mi frente
Por mis piernas
Porque mi imaginación es nula
Porque la originalidad nunca es cosa mía
Porque hablo, y me río muy alto
Porque no sonrío, solo enseño los dientes
Porque no me gusta el fútbol
Porque no me gusta el baloncesto
Porque soy muy vaga
Porque tardo mucho en pintarme las uñas,
y solo a mi me gusta ese olor
Porque cuando ando por casa hago ruido con los pies
Porque no se explicarme como me gustaría
Porque hace años que no hago una cama
Porque soy incapaz de quedarme quieta
Porque tengo unas cuantas estrellas en el cielo
Porque tengo unas cuantas estrellas en la tierra
Porque estornudo muy fuerte
Porque no se medir bien las respiraciones
Porque pongo la música tan alta que te costaría hablar conmigo
Porque me gusta la lluvia
Porque me gusta abrazar a un cojín para dormir
Porque soy muy maniatica

Pero sobre todo,

porque yo no soy tu 'ella'

sábado, 4 de abril de 2015

Vengo a contaros...

...que yo no se escribir poesía,
y no hablemos ya de leerla.

Yo no se lo que es que algo duela tanto que cuando te estés ahogando,
solo puedas escribirlo;
no lo se.
Y si lo se,
nunca he escrito poesía,
solo he dejado que cuatro palabras se pusieran en medio orden
y dije que fueron mías.

No se lo que son versos,
ni estrofas,
me limito a darle al enter después de un punto,
y a los espacios
después de las comas.

Yo no se escribir poesía
solo tiendo a escuchar,
o a leer
todo lo que la gente quiere que sepa
y lo que no también.
Me lo cuentan,
o me quedo yo a escucharlo,
siempre y cuando ellos quieran.

No se como miden los demás las respiraciones
o los suspiros,
ni si quiera los estornudos,
y eso que son rápidos;
se como lo mido yo,
y por lo visto la respuesta es: diferente.

No leo lo que escribo después de escribirlo,
no se que son las correcciones,
sin embargo,
conozco bien las erratas,
son mis amigas desde hace mucho
y las tengo cariño por eso.

Yo no se que hay que sentir
o en que hay que pensar cuando se escribe poesía,
dejo la mente en blanco,
simplemente escucho un piano,
siempre un piano,
y no pienso;
porque si pienso ya estaría sintiendo algo.

No entiendo la facilidad que tienen los demás
para colocar
y elegir las palabras que quieren
y dónde las quieren,
yo las descoloco todo lo que puedo;
porque cuanto más descolocadas están,
más hablan de mi.

Yo no se escribir poesía,
y no hablemos ya de leerla;
miden respiraciones como si los milímetros de aire
los estuvieran contados,
y tienen esa entonación,
esa entonación,
que si te embriaga demasiado
puede quedarse en tu cabeza para siempre.

No se de donde sacan tantos temas para escribir
aunque no es algo para culparles,
hay temas infinitos
y muchas imaginaciones limitadas,
cada vez cuesta más ser original
y hay gente que hasta antes de empezar a intentarlo
ya se está dando por vencida.

Yo no se escribir poesía,
ni se leerla,
la se leer para mi,
y a veces hasta yo también me aborrezco.

¿Véis?
Os lo dije,
yo no se escribir poesía,
y no hablemos ya de leerla.





jueves, 2 de abril de 2015

Respiraciones

Hoy es pronto, pero aun así mis dedos vuelan en el teclado, ni siquiera siento que se apoyen sobre las teclas cuando las pulso. Hoy es un día optimista, o más bien, una noche. ¿Quien sabe si mañana me levantaré con esta sonrisa o no? Ni siquiera yo se eso y fíjate que me conozco bien.

Nunca os he hablado de mi, siempre me he dedicado a contaros cosas de los demás, aunque ellos no lo sepan, se me da bien tergiversar la verdad, o la mentira, no tiendo a cuestionarme lo que me cuentan, lo doy como verdad absoluta y a partir de ahí ya me dedico a soñar.

Me he preguntado muchas veces ¿que pasaría si mi madre o alguien 'cercano' leyera ésto? Supongo que lo típico sería por empezar a darme codazos seguido de la pregunta '¿Sobre quien escribes tanto? ¿Eh? ¿Eh? ¿Eh?' y bueno, a partir de ahí se me quitarían las ganas de hablar; nunca de escribir más.

Escribo, si. Mucho, si. Pero generalmente no sobre mi, siempre sobre cosas que me cuentan, porque yo no vivo, miro como lo hacen los demás y me quedo mirando desde una pequeña ventana pero no se, estoy optimista, ha sido un buen día (exactamente como cualquier otro, pero hoy sonrío más), así que no se, pensemos en mi, un momento, solo por esta noche, solo un rato.

Se empieza por el principio o al menos a mi siempre me han enseñado eso; me llamo Allie, tengo 20 años y estudio por no llorar. La música es eso que hace que por la mañana me levante, una vida sin música carece de sentido, es demasiado bonito ir viviendo con una banda sonora propia, da igual lo que hagas, si hay música siempre será mucho mejor, y no hablemos de las letras, esas que hablan de ti o de alguien o de sitios a los que quieres ir, las letras no están solo escritas, está demostrado que a veces hablan. Muy poco por delante está el Amor, si, con mayúsculas, más pequeño no lo concibo, y si no estamos seguros de si es amor o no lo es, probablemente no lo sea, pero no por ello debe ser malo. 'El amor, el amor, creo en el amor por encima de todo, el amor es como el oxigeno, el amor es algo esplendoroso, el amor nos eleva a nuestra esencia ¡todo lo que necesitas es amor!' y no hay palabras más acertadas en el mundo (aún te espero Christian). Eso es para mi el amor, respiraciones. Después de ésto hablemos de cine, ¿por qué no? me habré visto toda clase de películas ñoñas que han existido y probablemente también me vea todas las que existirán, porque hablan de amor, y sí, un amor idílico y casi imposible por no meternos en el surrealismo que tienen esas películas pero no se 'Si hay algo de lo que se, es del amor, quizá porque no anhelo intensamente con cada fibra de mi ser' así que esas películas me hacen soñar con algo idílico e inalcanzable aunque solo sea durante dos horas.

La pintura, el arte, todo eso también son respiraciones, coger un papel y sentir el tacto especial que tiene; es más grueso, más rugoso, no huele igual que un folio, y después, ver como las acuarelas vuelan por el papel guiadas por una gota de agua, ver como un lápiz dibuja formas y da volúmenes a cualquier cosa, Coger plastelina y masajearla como si no hubiese mañana, hacer mini cuadros, mini obras de arte en mis uñas, y pasar de usar una mano para crear a ser capaz de usar las dos, da igual lo que dibujes, que exista o que no, ahí está la magia, el límite lo tienes en tu imaginación, todo está en tu cabezas, tu decides por donde quieres volar y donde aterrizar.

La fotografía, más respiraciones; pero respiraciones lentas, sino, la foto puede salir movida, aunque a veces eso hace sonreír más que sufrir. Necesito sonrisas detrás de mis objetivos, necesito pestañeos, conversaciones, miradas, suspiros, personas, pero personas que sientan, no personas que me miren cuando me ven con la cámara, personas que miren y vean, que respiren y suspiren, que se rían y me sonrían, pero por ellos mismo, no por lo que yo esté haciendo o no, es más valiosa para mi una foto con la mirada hacia donde pueda perderse, que a mi; a mi nadie me mira. Y luego verlas, día tras día, una y otra vez, y no cansarme de ninguna, nunca, jamás, porque esas sonrisas y pestañeos fui capaz de congelarlos y guardarlos para mi y para quien me hizo feliz.

Letras, frases, palabras, hablemos de lo que esas 'insignificantes' cosas pueden hacer que sintamos, da igual que sea prosa, que sea verso, que sea un punto y una coma, que hablen de ti, o de mi o de arboles que se ven desde una ventana, son palabras y a veces una imagen no vale ni 5.000 de ellas (y eso que los dos párrafos anteriores son bien maravillosos) pero seguiré defendiendo la escritura y la lectura ante muchas otras cosas. No es lo mismo escribir que leer, lo se muy bien, pero ambas llenan más o menos lo mismo (todo depende de la persona, claro) pero me juego la vida a que nadie ha muerto sin leer un libro o sin escribir una palabra, aunque solo haya sido un folleto, aunque solo haya sido una palabra mal escrita; algo, siempre será algo.

Las personas, las personas no son respiraciones, tienden a ser más importantes, y para mi hay mucha distinción entre personas y gente, y siempre hablaré de personas, la gente no me interesa. ¿No os habéis preguntado nunca que pasaría si no conocieseis a las personas que conocéis y fuesen otras las que viviesen a vuestro alrededor? Mil y una vez, y de todas esas, mil y dos han sido malas ideas, aunque teniendo en cuenta que con cuanta más gente hable más feliz soy, no se yo si no hubiese sido capaz de volver a hacer las mismas elecciones geniales que he hecho de primeras. Me gustan las personas, me gusta hablar con tantas como me sea posible (siempre y cuando, ellas sean capaces de aguantarme) preguntarles sobre gustos, anhelos, sonrisas y lágrimas, saber quienes son y no quienes dicen ser, que me hablen de ellos y de sus risas, que me hablen de lo que quieran, de lo que les guste, da igual que no coincida con lo mío, no sabéis lo que se siente al saber que alguien te está hablando con el corazón sobre algo que quiere y no con la cabeza sobre algo que preguntas.

Probablemente me deje un montón de cosas que aún no he dicho, pero no pasa nada, siempre hay tiempo, aunque todo el mundo se pase la vida diciendo que no y cuando me vaya acordando iré editando ésto e iré añadiendo cosas que me hagan respirar, porque sin respiraciones, no hay suspiros, y sin suspiros no hay nada.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Delirios para Ali

Hola; 3:49 de la mañana, aparentemente la hora que todo el mundo considera mejor para dormir, puedo a postar que de las 24 horas que el día tiene ésta no la usaría para dormir precisamente. Tiene un 'por qué' bastante sencillo; solo tienes que esperar a que sea esa hora (o alguna que se le acerque), para apreciar eso que no se aprecia cuando el sol está fuera, los arboles son los reyes de la pista, toda la atención se centra en ellos, son los únicos que tienen agallas de estar ahí fuera moviéndose al son del viento. Lo mismo no le ves el sentido, lo mismo si, aun no te conozco lo suficiente, pero supongo que lo mismo te entrará la curiosidad, y lo mismo un día en que una serie, película o libro haya terminado más tarde de los previsto, mirarás el reloj y verás 3:53 y lo mismo, solo lo mismo te da por asomarte por la ventana y fijarte en las palabras que ahora lees convertidas en imágenes, aparentemente una de esas deja sin sentido a una de las mías. Nunca creí en eso del todo, y eso que dibujo y hago fotos, y sigo creyendo a día de hoy, que las palabras tienen más poder del que las otorgamos. ¿Que por qué tanta divagación? y ¿Por qué tanta parrafada? mi pregunta no varía sea cual sea tu pregunta '¿Y por que no?' Sigo mirando por la ventana y aunque no te lo creas las cosas se han movido sin moverse, hay una farola que parpadea, es lo único que le da vida a esos arboles que te mencioné antes, que por cierto, parece que tienen tacones de acero, no dejan de moverse. Como ves, desvarío de cosas poco comunes, generalmente solo tengo que ponerme un teclado delante (aunque haciendo uso de tus queridos paréntesis diré que normalmente suele ser un lápiz y un cuaderno (la explicación es sencilla, el lápiz para poder borrar, no se me dan bien las palabras, hay tantas que siento que si elijo solo una de ellas para describir algo las demás van a enfadarse conmigo y el cuaderno también tiene su explicación (no iba a dejarle sin ella) los folios sueltos son como las personas, las tienes, pero nunca sabes cuando puedes perderlas de vista o pueden volver a aparecer, en un cuaderno eso no pasa, es como si juntases a tus personas favoritas y las ataras para que no se escapasen, por eso me gustan más), y después solo me queda mirar por la ventana, en realidad da igual la hora, siempre hay algo sobre lo que divagar y muchas veces no tiene sentido, pero es bonito regalar palabras, sobre todo si dicen cosas buenas, que no bonitas. Las 4:00 me dice el reloj, si, a veces tiene la manía de hablarme, y le tiendo a mirar cuando lo hace, porque sino es como si le estuviera faltando al respeto, en vez de yo hablar para el cuello de mi camisa, él estaría hablando para mis mangas y no se, supongo que no es agradable. ¿No te ha pasado nunca (apuesto a que si) que has visto una película, leído un libro o un capitulo de una serie y te ha inspirado, para lo que sea, te ha hecho pensar, o aunque solo sea te ha hecho levantarte a comer? Si eso pasa es que has visto o leído bien lo que quieras que estuvieses viendo o leyendo, si no pasa nada, si no haces nada (poner el capitulo siguiente no cuenta, hablo de cuando acabas, de cuando parece que tienes un precipicio delante y que todo acaba y te quedas (claramente) con ganas de más) significa que no estabas haciendo plenamente lo que estabas haciendo, que simplemente tenías la mente en otro lado (la cabeza espero que no) y no se, para mi eso es como si hubieses perdido (el tiempo que quieras que hayas tardado en lo que quiera que estuvieras haciendo) un tiempo valioso de tu vida, no se, sinceramente es algo que no se lo deseo a alguien. ¿Cuantas veces habremos perdido el tiempo sin darnos cuenta? (4:06) La verdad es que nunca me lo he preguntado y nunca creo que lo haya hecho, y si lo he hecho, (que seguro que si aunque no me de cuenta) sería razón suficiente para darme cabezazos contra la pared. Llegados hasta aquí, tengo que preguntar (una vez más) ¿Que consideramos por perder el tiempo? Hay gente que hacer lo que estoy haciendo yo ahora mismo lo considera estúpido (puede que tu seas una de esas personas), pero no se, mirar algo y escribir sobre ello no creo que sea perder el tiempo, puede que la cabeza, pero el tiempo no, al fin y al cabo ¿Como sabes que esto no va a servir para nada? más de una vez estos delirios de madrugada que hago (4:10) los he presentado a concursos de relatos cortos y cosas así, y podrán decir '¿y para que te molestas en presentarlo si nunca ganan?' (a veces cuela) no lo hago por ganar, lo hago por que haya gente que lo lea, que me de su opinión, en realidad piénsalo, a mi me vale mucho más una opinión que un premio, un premio coge polvo, con una opinión coges confianza, al final los polvos no sirven de nada y sobre la confianza se construye todo. Como puedes ver me resulta muy gracioso jugar con las palabras y expresiones y me apuesto mucho a que no lo vas a leer como yo lo estoy escribiendo, pero seré feliz sabiendo que por lo menos tus ojos han viajado por aquí aunque solo sea por las dos primeras líneas (4:13)

Y después de esto solo me queda decir una cosa; tu 'igualmente' ha sido leído y voy a tener esos dulces sueños de los que hablo que me has regalado.

jueves, 22 de enero de 2015

Bergamo

Hola otra vez, vengo a contaros como se pueden conseguir muchas cosas en un solo día y por solo 10 euros. Me fui a Bérgamo, un martes como otra cualquiera, con un montón de gentecilla que en sí son mucho para mi (excluyendo a mi madre y a mi hermana, obvio). Todo el día entre funiculares y autobuses y entre restaurantes y tiendas y como no, entre iglesias y catedrales. ¿Por que el arte siempre está tan relacionado con la religión?, no me parece justo para la gente que no es religiosa, se tienen que tragar todo el royo aunque no sean creyentes aunque solo sea para medio entender el por qué de todo el conjunto. El arte debería de ser por el arte, no para representar a un hombre que murió hace millones de año y ahora desde el cielo nos ayuda y eso, o como quiera que eso funcione.

Igual que no entiendo lo de que antes los artistas hicieran los cuadros que le pidiesen y tuviesen que vivir con lo que ganasen de ellos, se pinta porque se quiere, porque te hace expresarte como no hay otra cosa de hacerlo, porque hay cosas que las palabras no llegan a decir, porque se puede escribir mal, pero nunca se puede pintar mal, no hay erratas no hay reglas, es un soporte y tu y tu y un soporte y lo marcas como quieras.

Esta asignatura me parece muy denigrante, me parece horrible que no se pueda ser artista si tus obras no se venden, mis obras siguen siendo obras y sigue siendo arte si así queremos considerarlo, se venda o no, sea importante o no, que te guste más o que te guste menos ya es otra película pero sigue siendo arte, hay mil cosas que son arte que no tienen por qué dejar de serlo por el simple hecho de que no se vendan, se convierten en mercancía si se venden, pierden valor si se venden.

Les están llenando la cabeza de mierda, si ellos en realidad pintases, si supiesen lo que es eso, de verdad que le rebatirían a este hombre todo lo que dice punto por punto sin dejarse nada, es que es demasiado ofensivo, seguramente a este se le ha torcido algo de pequeño y desde ahi no ha salido de su bucle. Es que me parece muy pero que muy denigrante que todo acabe en dinero o en cosas que no tienen ningún sentido como mercancía, preguntale a cualquier persona que pinta, a cualquiera que le encante y le apasione pintar, no te va a decir que pinta por dinero, o para venderlo, pinta por que pintar debería de estar considerado como la octava maravilla del mundo y no como un mero hecho de ganar dinero. Me está dando que pensar que todo el mundo al que se le considera grande y demás no le gustaba pintar, lo hacia solo para subsistir y eso me parece muy denigrante, pero muuuuuuuy triste. Es que no se como se levantaban por la mañana.

Yo por lo menos pinto por el hecho de pintar por el simple placer de arrastrar un lapiz por un papel o un pincel en un lienzo o cualquier cosa, esculpir en barro, escribir poesía, tocar la guitarra diseñar cosas con papel, los 5 artes principales que deberían estar en la parte de arriba de cualquier forma de pensar, debería de ser lo más apreciado del mundo, pero apreciado, no caro ni vendido, simplemente como el placer supremo o algo por el estilo. No comprendo a la gente que no lo sabe apreciar y que a cuadros del siglo XVIII los llaman garabatos, a los del siglo XX se lo permito, al fin y al cabo algunos lo son y no hay argumentos que defiendan eso, el arte ha decaído mucho últimamente por que la gente se ha dado cuenta de que a cualquier cosa se le llama obra de arte, al final Duchamp tuvo razón y acabaremos yendo a museos a ver retretes en medio de salas llamados 'fuente', por el siempre hecho de que alguien lo ha llamado 'arte' y 6783 mongolos ignorantes han ido detrás dándole la razón.

Y creo que lo voy a dejar aqui por hoy, os escribo desde clase y solo se me oye teclear a mi, otro día os contaré mejor como fué mi viaje a Bérgamo, hoy lo he intentado pero la musica que sonaba de fondo no era la adecuada.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Eres mi mejor amigo.

Hola papá, ya son 5 meses y 21 días sin ti, por si pensabas que iba a tardar poco en olvidarte, aún llevo la cuenta, y no creo que nunca deje de contar, cada día que añado a la suma me acuerdo más de ti, nunca te irás del todo, y pienso encargarme de ello.

Mi hermana está bien ha aprobado todo, como siempre, está un poco raspada con matemáticas, y con física y el otro día nos dijo a mamá y a mi que era por que antes ella estudiaba esas cosas contigo y ya no estás para ayudarla y te echa mucho de menos. Mamá hoy mismo ha dicho que se sentía sola, y veo que aunque yo ahora esté en el cuarto de estar para estar siempre con ella y que no se sienta sola nunca seré suficiente, y no quiero serlo, pero no me gusta que siempre esté triste y que llore, te quiere mucho, te fuiste muy pronto, aún te necesitamos.

Y yo, bueno digamos que yo te cuento, siempre que tenga un hueco te contaré, se que nos miras desde allí y que nos quieres y nos esperas, ya llegaremos algún día, y volveremos a ser una familia, como esa tan maravillosa que eramos antes. Echo de menos tus abrazos, esos que te dejaban sin respiración y sin fuerzas, cuando tenías fuerza para abrazar así y el cáncer no te las quitó todas. Me sigo echando tu colonia para olerte porque tu ya no puedes echártela,

No me gusta que la gente se compadezca de mi porque ya no estés, todo el mundo no para de repetirme que tengo que ayudar a mamá, pero eso yo ya lo se y ya lo hago, tengo ojos en la cara y aunque no lo sepan un cerebro, se lo que tengo que hacer, no puedo llorar delante de nadie, no puedo ser la débil en casa cuando en casa hay más debilidades, porque ya no estás tu, tu eras es que no lloraba nunca, el que siempre nos animaba, y si no estás tu, alguien tiene que hacer que las cosas no se rompan del todo.

Nos acordamos de ti todos los días, y esperamos que tu de nosotras también, intentaré hacer todo lo que pueda por ellas, por ti.

Te queremos infinito


Come home

Divaguemos

Os contaré algo que no contaba con que me pasara. ¿No os ha pasado nunca que habláis con alguien y de repente aunque viva en Mordor es como la persona que hubieseis querido que estuviera siempre a vuestro lado?

Me pasa demasiado a menudo, pero normalmente no le doy a una persona más de dos meses cuando habla conmigo, generalmente no le doy ni dos semanas pero cuando pasa de ahí el limite está en dos meses. O soy muy pesada, o canso, o hablo mucho de cosas irrelevantes, inmadura, infantil, cría, muy pequeña para sus años, muy obsesiva, salida irracional, los motivos que me han dado son infinitos así que he dejado de cuestionarme sin son verdad o mentida y los he dado todos por validos. Cuando alguien me dejaba de hablar, no intentaba volver a hablarle de nuevo, me decía que era normal, que eso era lo que les pasaba a las personas como yo, una vez que admiten que eres rara, lo demás es más fácil de respaldar.

Pero un día aparece alguien, que no dice nada de eso, que admite lo que eres y no lo cuestiona, que habla todos los días contigo, que le gusta que le cuentes cosas, aunque sea con 2000 palabras en vez de con 20, aunque no tengan sentido, sean malsonantes o una estupidez infantil, y que además le preguntes cosas y te digan 'esta historia es confidencial y no se la he contado a nadie' tu digas que lo entiendes, que como sois desconocidos no tiene porqué contar nada que no quiera, y medio minuto después tengas una parrafada explicativa con todo eso que no te podía contar.

Puede que no lo entendáis pero porque nunca habéis hablado con una desconocida conocida. Al parecer tengo un extraño don para que la gente confía en mi, da igual dos día de dos minutos que dos meses. El periodo de tiempo en el que hablo con la gente es siempre igual, aunque alguno sea más largo que otro. Primero empiezo a interesarme mucho por su vida, porque me gusta saber con quien hablo y de que cosas puedo hablar y de cuales no, y porque a la gente suele gustarle que te intereses por su vida, después el hace tres tristes preguntas por la tuya, hasta que vuelves a desviar la atención hacia la suya, después llegan a la parte esa de 'es que a ver, es complicado...' y te sueltan la parrafada madre con todas sus preocupaciones o esas cosas que solo contaría a un desconocido por que no va a juzgarte. Hasta ahí todo es maravilloso, el chiste viene después, que como ya han llegado 'a la parte cumbre' o 'a donde querían llegar' se van olvidando de ti, y con 'se van olvidando de ti' quiero decir ' como ya tengo lo que quería que te atropelle un camión que no te pienso hablar en todo lo que me queda de vida'.

Así que bueno, estoy justo después 'de la parte a la que querían llegar' a ver si mañana llega la del atropello del camión.

Adiós

Hola, buenas noches, un día más a las 2:18 de la mañana, hace frío y eso que llevo una manta encina, más bien casi que dos por que tengo una lucha interna entre levantarme a por otra o acurrucarme en esta hasta que el calor sea lo único que haya en mi.
He optado por la segunda opción, no es un buen día para levantarse.

No es que de repente me haya olvidado de escribirme o de ladraros otra historia cursi y estúpida de las mías, es que últimamente me he metido demasiado en el blog, y lo único que he podido hacer después de leer es llorar, he escrito muchas cosas últimamente que me han hecho pensar demasiado y replantearme muchas cosas.

Muchas cosas por ejemplo, que he decidido que voy a dejar el grupo, ya no me hace ni bien ni mal, y para perder tantas horas como pierdo me cunde más en mi casa viendo películas estúpidas de esas que nadie más suele ver. Ya no me hace ilusión bajar, no tengo un propósito, pero ni eso ni irme luego con ellos a ningún lado, es que para mi muchas cosas han dejado de tener sentido desde hace bastante y me estoy empezando a dar cuenta ahora. Una de las principales razones por las que bajaba al grupo era mi padre, mi padre fue el que me apuntó con 5 añitos a aquella secta como la llaman algunas (xD), me bajó de la mano y me metió en el salón 1 me dijo esta es tu unidad, y yo no sabía lo que era eso, pero entré y me senté al lado de una niña regordeta que ahora me parece entrañable y sigue a mi lado, me acuerdo de que mi padre hablaba con un hombrecito que tendría 20 años años y una enorme coleta rubia, ahora sigue siendo rubio pero su enorme coleta han pasado a ser una calva con 4 pelos cortos y solo debe andar por los 30 largos. Lo recuerdo demasiado bien 'cuidamela que es su primer día' dijo, y se fue saludando con la mano, desde ese día no falte ni uno, puntual como un reloj, todos los sábados de mi vida desde entonces hasta hoy a las 5 en la parroquia, una pena que todo cambie en demasiado poco tiempo.

Otra cosa en la que me ha dado por pensar es ¿Por qué estoy en un grupo de whatsapp con gente con la que fui a clase hace dos años? y lo mismo os dará por pensar que es por que hice amigos y que esos amigos duran, pero hay que hacer algo más que tener en común el dibujo y hacer cumplidos falsos para ser amigos, una pena que los haya llamado así desde aquellos días en clase. El otro día así de buenas a primeras me salí de todos los grupos en los que estaba con ellos, y todos preguntando que si estaba bien o algo, ni que tuviese cáncer o algo, estaba perfectamente libre de todos ellos, de leer todos esos mensajes de cosas que no me interesaban por wa, de ir a cumpleaños cuando ellos no sabían cuando era el mío, de demasiadas cosas que se conglomeraron en el momento en el que le di a 'Salir y eliminar grupo'. Sueno como si llevase media vida odiandoles, pero es que cuando se me ocurre algo suelo hacerlo, aunque sea drástico.

He quitado todas las fotos del grupo que me molestaban, cuando digo que me molestaban quiero decir que las miraba con cara de pena, por que se que aquellas cosas que me pasaban a mi con 5 años, no les van a pasar a los de 5 años que están ahora en el grupo, y aunque lo veáis como una subnormalidad tamaño Notre Dame me da igual, deberíais ver las caras con las que salíamos nosotros en las fotos y las caras que ponen ahora, nosotros sonreíamos, ellos hacen que sonríen, y no hay nada más triste que fingir una sonrisa por que no la estas sintiendo.

He metido en un par de cajas de folios, agarraos, dos cajones enteros de recuerdos, recuerdos que la ultima vez que los vi me tire literamente un día viendolos todo y llorandolos uno por uno, pues resulta que ayer los saqué de los cajones y los metí en las cajas antes mencionadas, para llevarlas al pueblo y que cojan polvo ahí porque aquí ya han cogido demasiado. Lo que no se es si quemarlas o simplemente dejarlas allí que críen, no tengo ninguna fe en que lo que era vuelva a ser, pero ninguna. Lo que no se es que hacer con la pañotela, si quemarla con lo demás, dejar que coja polvo con lo demás, o meterla en una caja y enterrarla en algún sitio al que me vaya, no lo tengo nada claro. Pero haga no me va a doler, porque lleva literalmente 1 año la pañoleta colgada sin que me la haya puesto con ilusión, para eso no gasto un gancho en mi estantería delante de la cama, ahí hay cosas que quiero ver cuando me levanto y ella ha dejado de ser una de esas cosas.

Si la vida se ha emperrado en darme cambio voy a darle yo algunos cambios a mi vida.

sábado, 8 de noviembre de 2014

23/06/2012

Irene

'Ohh qe lloroo.. jopeee sabes una cosa muuy muuy muuy importante? qe pase lo qe pase y qe te qede claro siempree! voy a estar ahii porqe para eso estan las amigas, las de verdad, ayudandote y aguantandote muchiiisimos años mas bobaa y sabes una cosa aun mas importante? qe nunca olvidare el primer dia qe te vi, sonriente como siempre y espero que sigas asi, solo me qeda darte las gracias por todo, por haberme acogido tan bieen y en convertirte en una de mis mejores amigas, eres unica y por ello te quiero muchisisisisimo.'

He olvidado lo que es ser yo misma; he olvidado lo que es ser esa niña inocente a la que no importaba nada; he olvidado cómo se hacen sencillas las cosas y como se hacen las cosas, sencillas; he olvidado cómo se sonríe sin tener motivos para ello; he olvidado lo era salir y acurrucarte en el abrigo por que el frío me hacía sentir viva; he olvidado tantas cosas que hasta lo más fácil me parece complicado; he olvidado lo que es un amigo de verdad y lo que de verdad, es un amigo; he olvidado el poder de las palabras, y los sentimientos que ellas conllevan, he olvidado lo que es soñar y como realizar los sueños; he olvidado de qué se compone una vida; he olvidado cómo funcionan las armonías y las melodías que antes conocía; he olvidado como es rimar, como es la poesía; he olvidado lo que es sonreír con la mirada; he olvidado perdonar a los que una vez me perdonaron a mi.

Preferir las calumnias a los poemas, no, gracias.


Pero cantar,soñar, reír, vivir, estar solo, ser libre, tener el ojo avizor, la voz que vibre, ponerme por sombrero el universo, por un sí o por un no, batirme o hacer un verso, despreciar con valor la gloria y la fortuna, viajar con la imaginación, a la luna, solo al que vale reconocer los méritos, no pagar jamás por favores pretéritos, renunciar para siempre a cadenas y protocolo, posiblemente no vuele muy alto, pero solo.

Ya no te necesito, Miguel.



'Pues sinceramente tu amistad es una de las grandes amistades que quiero conservar toda la vida y como eres una de las personas que mas me importan en mi vida no quiero que sufras nunca por mi, si tienes que elegir a alguien antes que a mi lo comprenderé y me alegraré, porque luego al final yo tampoco valgo mucho y tu demasiado....

Ojala que toda la vida estemos siempre juntos por que eres una de las pocas personas que no quiero perder nunca. Y espero ayudarte siempre, porque tu no te mereces estar ni un segundo mal, tu sonrisa tiene que prevalecer entre todas las cosas y entre todo el mundo. Y yo no se si algún día encontrare a alguien a quien quiera como ella y que me quiera mas que ella pero por lo menos estoy contento de tener amigas como tu. Ya sabes que te quiero mucho y sin ti mi vida hubiese sido una mierda, así que no nos enfademos nunca mas.'


Años hace de esto, más de dos por lo menos, lo se más que nada por que hace dos no he vuelto a hablar con él de la misma manera desde entonces. Lo triste es que no lo echo de menos, en cierto modo me alegro de superar cosas, depender mucho menos de los demás de lo demasiado que dependía antes. He aprendido a estar sola sin sentirme sola y creo que eso es bueno, y no creo que haya más que decir.


Ya no te necesito, Miguel.

viernes, 10 de octubre de 2014

Por muchos deseos de cumpleaños que utilice.

Hace mucho que no escribo aquí para divagar, (digamos que ni para divagar ni para nada) y una buena amiga me ha recordado que mi ordenador tiene teclas, y mi cabeza piensa de vez en cuando.

¿No habéis hecho repaso mental a vuestra vida y os habéis dado cuenta de que no habéis encajado en ningún momento? En preescolar siempre era la niña rara a la que todo el mundo le pegaba chicles en el pelo o le tiraban de él, en el colegio siempre estaba el Club de María, el Club de Nora, el Club de Cualquiera, menos el mío, no me molestaba pero siempre era la que tenía ideas raras y quería bailar en el recreo del comedor en vez de jugar, porque siempre me he ahogado corriendo y haciendo esfuerzos que para mi siempre son grandes, si me estaba quieta eso se disimulaba mucho mejor. En la ESO fui la que se auto marginaba, aunque teniendo en cuenta lo narrado anteriormente, tenía sentido que lo hiciera, ¿para que ilusionarse y perder el tiempo intentando caerle bien a gente que me iba a poner verde y a la que iba a caerle mal? era más fácil escribir poesía en un cuaderno en los recreos que ponerse a cotillear sobre quien tenia novio y demás. Llegamos a la época en la que más he sentido que no desentonaba, Bachillerato, mi clase entendía mis chistes malos, mis risas que se oían en todo el edificio y mi retraso explicito y evidente, pero no, seguía sin ser genial, solo escuchaba, no había nada que decir, no había temas de conversaciones comunes, aunque pareciese que si. Y ahora en la universidad es como si fuese una niña de 3 años en una empresa multinacional, 'mirar, oír y apuntar', no es triste, es realista, y se me olvida algo que ha sido bastante importante, porque es lo único que ha estado en mi vida durante todas esas etapas y sigue estando, los scouts, ya ni me merece la pena ponerlo en mayúsculas, es la definición gráfica que yo tengo de un templo griego, cuando lo hicieron fue muy bonito, útil, digno de admirar, y todos lo querían, ahora simplemente se ha roto, resquebrajado y destruido y la gente va a verlo por lo que era, y no por lo que es, y cuantas más generaciones pasen, menos apreciado va a ser, porque los nuevos no aprecian lo que los viejos hicieron ahí, insisto, no es triste, es realista, y lo peor es que parece que solo lo veo yo, y que a nadie más le importa que algo que siempre ha estado ahí, deje de estarlo.

Últimamente las cosas se van, demasiadas cosas se van, amigos, experiencias, los scouts, mi padre... Son demasiados cambios, y yo odio los cambios, y no puedo con ellos y lo peor de todo es que no tengo ganas ni nada de volver a intentar dejarlo todo como estaba. si alguien me deja de hablar, dejo de hablarle, siento que no merece la pena nada, ni si quiera se por que salgo de la cama por la mañana, supongo que porque si me quedo discutiría con mi madre, y mi madre no necesita discursiones ahora mismo, necesita abrazos y a mi ya se me esta olvidando como se dan, no hablemos de como se reciben.

Hablemos también de esos amigos que dicen: 'Oh, viene Nosequecantantequemegusta y hay un especial tributo en Nosedonde ¿Me acompañas?' y Allie mueve cielo y tierra para ir, para acompañar, para que no vayan solos, da igual que dure 2 horas a que dure 9, siempre intento estar ahí, para que vean que soy una amiga de verdad, no se esas de boquilla, la decepción viene cuando el asunto es al revés y la que quiere ir a ver algo soy yo, de repente todo el mundo tiene cosas importantes que hacer que ir a cualquier chorrada a la que yo quiera ir, entiendo que tengan una vida, porque yo no la tengo, entiendo que no sea la típica persona con la que apetezca ir a Daigualdonde pero duele, ya no me molesta, me hace pensar que no soy suficiente para ellos, que no hago todo lo que podría hacer por ser una buena amiga, que soy horrible por no ir a más sitios con ellos, pero me quedé sin ver a Revolver y me quedaré sin oír a Queen porque todo el mundo está demasiado ocupado, son noches y noches de viernes y sábado en casa, delante de una pantalla de ordenador viendo series y películas porque ya no hay nada más que hacer que auto destruirse.

Supongo que esto nos lleva a la conclusión de que no hay nada eterno, nada. Y me duele, me duele mucho que las cosas que yo daba como eternas, infinitas, irrompibles, inquebrantables, se mueran de un minuto para otro, me duele tanto que hasta intento convencerme de que es mejor así, pero ¿como va a ser bueno algo que hace tanto daño?

El amor, el amor de mis padres no lo tenía en un pedestal, ni tenía medallas, el amor de mis padres para mi siempre ha sido un ente superior a todas las demás cosas y a todos los demás amores, no entendía como siempre había alguien en algún sitio en el que sus padres discutían o se habían divorciado, los míos cada día se querían más y más y era imposible que eso se rompiera o se acabara, para mi era la perfección más perfecta, la felicidad que yo nunca alcanzaría pero siempre intentaría tener. Se conocieron con 14, salieron con 16 y hasta que la muerte los separó. Es la historia de amor que busco en alguna película, las veo con esperanza de que en alguna esté representada la historia de mis padres, pero nunca la encuentro, nunca se parece lo suficiente, nunca es verdadero y real, los veía, día tras día, sonriéndose y abrazándose a todas horas como si se acabaran de conocer y fuesen los seres más felices de la tierra. Siempre los he envidiado en ese sentido. Por eso todas las 'relaciones' que tienen mis 'amigos' me parecen imperfectas, por mucho que me digan, no les culpo por pensar que eran geniales y perfectas y 'para siempre' pero yo sabía que no iban a serlo, insisto una vez más no es triste, es realista, pero para mi la perfección está en un punto que nadie más en el mundo va a poder alcanzar, ni siquiera yo. Prefiero morir sola y sin haber tenido nada, que haber tenido algo imperfecto y martirizarme porque la perfección que busco no la voy a encontrar jamás. Mis padres siempre serán lo más perfecto que tenga, da igual cuanta gente pase por mi vida y lo que pase con ellos, siempre será algo inalcanzable para mi, y aunque la historia sea triste para los que se la sepan, para mi siempre será preciosa.

Me gusta hablar de ellos así y tenerlos todo el día en la cabeza, sobre todo a él y que me dice lo que hago mal y bien y me da consejos, así es como si no se hubiera ido y sigue conmigo, le echo de menos, me intento imaginar que todo sigue igual, y que la felicidad no ha desaparecido para siempre, que siguen a mi lado y que todo es como antes, pero ya no será igual nunca, por muchos deseos de cumpleaños que utilice.


lunes, 15 de septiembre de 2014

Un mes, y una día.

Hola papá, solo te escribo para que sepas que te echo de menos, que cada día te escucho en mi cabeza decirme algo que probablemente hubieras dicho si estuvieras aqui con nosotras, que sigo haciendo muchas cosas mal, pero poco a poco intento mejorarlas, que mamá te necesita mucho, mucho y yo no puedo hacer mucho mas de lo que hago para que esté bien, te echa de menos, muchisimo.

Voy a hacer segundo de carrera, y la pienso terminar entera aunque me lleve la vida en ello, mi hermana seguira sacando notazas, y mama empieza mañana a trabajar.

No nos olvides, y cuidanos desde el cielo.

Te queremos infinito papá.

lunes, 9 de junio de 2014

Después de aquella noche de verano

Un día más divagación, una noche más mejor dicho. Últimamente es difícil que me ponga a escribir sin estar llorando, lo triste no es que esté llorando, sino el motivo por el que lloro. En sí no tiene mucho misterio y mucho menos sentido del que esperáis, si es que alguien espera algo. 

¿No os ha pasado nunca algo que no sabéis por qué habéis hecho, os martirizáis por ello aunque os hubiera gustado y cuando lo habéis 'superado' aparece otra vez? Solo una vez, y en realidad sí supe por qué lo había hecho, me martiricé muchísimo más justo por saberlo y la razón por la que lloro no es porque no lo haya superado.

Os habré contado aquella historia incontables veces, con un montón de escenario diferentes pero la sensación al revivirlo, imaginarlo y escribirlo era la misma. Lo que nunca os he contado fue lo que pasó después, por que siempre escribo lo que suele ocurrir una noche, no los dos años de después, eso es lo que estropea una historia, lo que pasa después de lo bonito. 

Situémonos en lo que pasa después de aquella noche de verano en la que no hacía ni frío ni calor, solo hacía. 

Él se fue. Y ella, simplemente se dedicó a soñar meses con esa noche. Él vivía lejos, y volvería para cuando la gente de donde vivía ella, esperaba nieve y luces en las calles que acompañasen las de las farolas. Él vino, y se fue, se vieron, y se ignoraron, como si no hubiera pasado nada. Para él al parecer no había pasado nada, y ella se preguntó por qué para ella si. Al parecer después de ver tantas películas de esas en las que hay besos perfectos de personas perfectas en situaciones perfectas pensaba que lo que le pasaba a los protagonistas después, lo de que eran felices y comieron perdices, también le pasaría a ella. Cuando se dio cuenta de eso, se dio cuenta de que el error estaba en que ellos no había sido personas perfectas, ni habían tenido besos perfectos en situaciones perfectas, simplemente eran personas normales, de ahí la normalidad de después. 

Antes de aquella noche de verano, ellos se mandaban cartas, era una forma original y especial de hablar entre ellos. Él siempre tardaba más en responder porque siempre parecía tener más cosas en la cabeza y en su vida, mientras que ella era lo más vago de persona del mundo y como no tenía nada que hacer contestaba nada más tener su última carta. Pasaron dos años con esa situación, pero cada vez las cartas tardaban más, el verano después de navidad no vino, pero la navidad siguiente si, y pasó lo mismo que la anterior, como si no lo hubiera hecho. Apenas había cartas, hasta que un día dejó de esperarlas, pero justo antes de llegar a lo que sería el verano con el que se cumplirían dos años desde aquella noche, le llegó una.

Un folio reciclado escrito con letra pequeña pero desordenada, con una tinta casera un poco más clara que un café con leche, como todas las anteriores, no había ni una diferente, todas monótonas, era una manera de no confundirlas con las de nadie. Como en las últimas que había recibido, lo primero que había escrito y por tanto lo primero que ella leyó fueron las disculpas y motivos de la tardanza. Pero lo diferente estaba justo debajo, unos versos que hacían de explicación a un trocito de cartón del mismo tamaño tamaño que la carta donde había una acuarela que ilustraba los versos antes narrados;

"Yo que viví en un puerto desde donde te amaba.
La soledad cruzada de sueño y de silencio.
Acorralado entre el mar y la tristeza.
Callado, delirante, entre dos gondoleros inmóviles"


Fue la primera vez que hacía algo diferente. Al darle la vuelta al papel, la carta seguía con el principio y estribillo de una canción de Celtas Cortos;

"A veces llega un momento en que te haces viejo de repente
sin arrugas en la frente pero con ganas de morir
paseando por las calles todo tiene igual color
siento que algo hecho en falta no se si será el amor"

lo que a su parecer (el de él) explicaba por qué había tenido que recurrir a versos ajenos y no propios para hacer el dibujo con las acuarelas, y la carta terminaba con la petición de intercambiarse un dibujo con la técnica que fuese en cada carta que se enviasen desde entonces, y después de eso, se despidió.

A día de hoy después de que la carta lleve casi dos semanas en su poder aún no sabe qué responder.

jueves, 29 de mayo de 2014

Gracias

¿Y si me da por escribir? La verdad es que ésta no es la primera vez que me meto aquí de rebote y empiezo a divagar con un piano de fondo, la única diferencia es que hoy no estoy en e mi ordenador, ni en mi cuarto, ni en mi cama calentita; estoy en una silla de escritorio rígida, delante de ordenador de mi madre, en el cuarto de estar; y tengo frío. Siempre tengo frío últimamente, y siempre que tengo frío no se por qué me da por pensar en que a parte de tener frío, no tengo a nadie a quien quejarme del frío que tengo, simplemente me limito a hacerme una bolita en la silla y escribir en esa postura.

No os lo toméis como una queja, simplemente es que no tengo ningún sitio más en el que desahogarme y que no lo lea nadie, bueno, supongo que alguien lo leerá pero no será alguien que me conozca y se preocupe por mi, simplemente pasará por casualidad y si le llama un poco la atención se pondrá a leer, pero eso casi nunca pasa, soy demasiado aburrida y muy poco interesante y en realidad me gusta ser así, sino ya habría hecho algo por cambiar. El caso es que en el fondo me alegra que mis amigos sean unos vagos y que no lean ésto nunca, así evito que se ofendan cuando hablo de ellos, la mentalidad que tienen es más bien '¿Para que voy a leer las preocupaciones de alguien a quien conozco si puedo preguntárselas?' pero nunca preguntan, nunca hablamos, hasta hace poco consideraba 'amigos' a personas con las que no hablo desde hace felizmente 2 años, los veo, quedamos, nos vamos por ahí pero no hablamos, es la relación más superficial que os podáis imaginar, hasta que me dio por preguntarme '¿Por que los consideras amigos? ¿Qué es lo que tu consideras ser tu amigo?' Es una respuesta difícil y diferente para cada uno, pero aún así me hizo pensar, me hice pensar a mi misma, para mi es difícil definirlo, pero cuando me pregunto a mi misma quien es mi amigo y quien no lo tengo muy claro y las razones por las que si lo son y las que no son muy claras y no hay una solo, hay varias, más o menos difíciles de explicar o de entender pero las hay. Llegas a la conclusión de que los amigos que tienen te caben en una mano y te sobran dedos, y eso no lo considero malo, al igual que no considero enemigos a la gente que está fuera de esa mano, pero no es lo mismo;colegas, compañeros, amigos de amigos, gente que te encontraste aquella vez que quedamos, aquel que iba al mismo instituto que tu...

Te pones a pensar, y yo misma pienso que siempre estuve sola, sólo he tenido a una persona a mi lado desde que tengo memoria y a día de hoy aún no se ha ido de mi lado, yo creo que hemos pasado por todo lo que podríamos pasar juntas y a pesar de mis tardes y sus prontos seguimos ahí la una para la otra y la otra para la una y me alegra saber que por mucha gente que se mueva a mi alrededor, mucha gente que venga y se vaya ella siempre va a estar ahí aguantándome y yo a ella, porque la quiero mucho y porque nunca dejaré de hacerlo. Gracias

jueves, 22 de mayo de 2014

Te quiero, papa.

Las cosas en la vida se mueven hacia delante, siempre, quieras o no, hasta hoy no he visto a nadie que pueda ir marcha atrás, siempre avanzando. Bien es cierto, que no he dicho que no se puedan rectificar ciertas cosas del pasado que no nos gusten y tengan arreglo; pero hay otras que pasan, son tristes, no tienen arreglo, y simplemente el universo se limita a vivir 'tienes que a prender a vivir con ello'. No me gusta el universo, nunca me ha gustado, no entiendo las razones que tiene para hacer las cosas que hace, pero supongo que con el tiempo las he ido comprendiendo sin darme cuenta.

Yo siempre he sido una persona alegre, sonriente, bromista, tanto, he llegado a ser tan bromista que he hecho daño a personas que no lo eran. Lo que más me gusta de las bromas es que tienen la capacidad de sacarte esa sonrisa triste cuando ninguna otra cosa ha podido hacerlo. Mi parte favorita es cuando relaciono acciones que pasan con películas o libros u otras acciones graciosas que pasaron antes y que hicieron gracia. A parte de las bromas el amor es la otra cosa a la que me aferro por encima de todas las cosas, estoy enferma, ya os lo digo yo, soy un Christian actual sin miedo a admitir y gritar a los cuatro vientos que estoy enamorada del amor, no de la idea que tiene la gente sobre él, sino del Amor con A mayúscula.

Cuando estoy asustada o algo no me gusta siempre suelo recurrir a la opción de intentar hacer reír a todo el mundo que me rodea, no se sobrellevar la situación de otra manera, vuelvo a ser una niña que intenta reírse con cualquier cosa para que lo que esté pasando no sea tan 'grave', 'quitarle hierro' como dicen los que saben.

Ayer tuve un sueño muy curioso que me gustaría hoy 23 de Mayo de 2014 a la 1:48 de la mañana (admito que un poco pronto para divagar) para que os riáis o lloréis u os metáis conmigo. Es un poco triste, por que el escenario es una hospital y además la hora no eran las 3 de la tarde. Había un montón de médicos en una sala con una cama y un hombre de 45.9 años, él estaba tumbado boca arriba, inconsciente, inmóvil con expresión seria y una mascarilla de oxígeno puesta en la cara. Los médicos, tres a cada lado de la cama por lo menos, se mueven muy rápido y ajetreados, sin apenas quitar la vista de él, hasta que llega el inevitable momento en el que la línea que marca los latidos del corazón de para formando una línea recta con un pitido constante de fondo. Después de todo el alboroto de médicos quitando y poniendo cables entra una mujer que nada más verle le abraza y llora, mucho, no abre los ojos, pero sabe que han entrado dos niñas que repiten la misma operación, lloran mucho las tres. Cuando el ambiente se calma un poco se sientan las tres en un sofá mirando al hombre de la cama, y a una de las niñas se le ilumina la cara y de dice dulcemente a la mujer: '¡Bésalo!', la mujer la mira extrañada '¡Si, lo vi en una peli, pero la que esta dormida era ella, y cuando el príncipe la besaba ella se despertaba y eran felices!¡Corre!¡Bésalo!' la mujer sonrió con lágrimas en los ojos y abrazó a la pequeña, no sabía como explicarle que ya no se iba a levantar nunca, que nunca más haría la comida o la cena, que nunca más verían una película juntos mientras comían pizza, que nunca se iba a quejar de que no tiraban la basura, de las pelusas del pasillo o de la ropa encima de la cama o de la mesa, que nunca más podría arreglar nada que se hubiera roto porque era la unica persona a la que siempre que se rompía algo acudían y lo arreglaba al momento, que nunca más sonreiría, nunca más daría un abrazo de esos fuertes que evitan que respires momentáneamente, nunca más pasaría nada de lo que ellas pudieran recordar, todo se quedaría en eso, en recuerdos olvidados... escritos como si fuesen sueños.



Te quiero, papá.

domingo, 18 de mayo de 2014

Una parte de alguien

No puedo pedirle a nadie que las cosas vuelvan a ser como antes. Quizás yo mismo me lo busqué. No puedo esperar que todo se arregle y marche bien. Quizás debe de quedar así. No puedo sonreír como si no me pasara nada. No puedo dejar de pensar en el porqué de aquello. No puedo dejar que esto me afecte de esta manera. No quiero esto. El día a día está acabando conmigo. Me consume, me hace preso de mi mismo. Me estoy ahogando en mi propia mierda y no está ese alguien el cual me lanzaba el flotador para rescatarme. Quizás se cansó de lanzarlo. Llegar a la cama y no parar de pensar, de darle vueltas a todo, de querer que todo vuelva a ser como antes, sabiendo que no va a serlo. Bien cierto es que no te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes. Y aunque ésta situación sea un déjà vu constante y vivido una decena de veces, siento que es el último. Siento que es el definitivo, y eso me aterra. Me aterra y me horroriza. No quiero que sea así, no quiero perder todo lo que quiero, no puedo y no debo perderlo. La impotencia es tremenda, esa sensación de no poder hacer nada, ya que no depende de ti. Esas ganas terribles de querer soltarlo todo por la boca y no poder o no deber hacerlo. Ese "me muero de ganas de estar contigo, a tu lado, ahora mismo" que jamás se volverá a producir. Ese "eres lo mejor de mi vida y no te cambiaría por nada del mundo" mudo, inerte.

Las ganas perduran, las fuerzas flaquean...

 Mientras, el tiempo juzga todo cuanto le rodea con su látigo de indiferencia y lo clasifica en el montón de las ilusiones rotas. Mientras, los segundos pasan ajenos a todo, corrompiendo y haciendo olvidar lo pasado y lo que está por pasar; pues ya ha dictaminado su sentencia y ésta es el olvido más vacío que pueda existir, ensordecedor.

Mientras, yo escribo para intentar desahogarme, para lo que se dice vulgarmente "matar el tiempo". Para que engañarnos, escribo para dejar de torturarme al menos unos minutos. No es la soledad lo que me mata, es la falta de aquella piedra angular en mi vida lo que me quita las ganas de todo. Y es que hace años me prometí a mi mismo que nada ni nadie podría arrebatarme el más mínimo de mis sentimientos, y así fue hasta la fecha. Hasta que el destino cruzó ante mis ojos aquello que yo buscaba sin saberlo todavía. Me pusieron delante algo que dio un brusco giro a mi forma de pensar, a mi forma de vivir, a mi corazón. No fue inminente, pero con el tiempo mi cabeza ya había hecho un hueco para que eso habitara en ella para toda la vida, y si aquello se marchaba, su recuerdo perduraría allí por siempre. Y las personas somos así, todas; tendemos a añorar lo que nos ha dado buenos momentos y olvidamos ligeramente los malos momentos. La balanza, sea como sea, nos adjudica la derrota a nosotros.

Y que complicado es vivir con la cabeza en un sitio y el corazón en otro, es el acto más cruel que nadie jamás pueda acontecer. El corazón siempre acaba tirando más que la razón, y eso es por algo, eso significa que hasta el mecanismo más perfecto puede tener disyuntivas y decidir tomar el camino de algo a lo que no estaba predeterminado;  eso es esperanzador, sin lugar a dudas.


Plasmar en tinta las lágrimas de una vida, de un proyecto, una ambición, felicidad. El caramelo que le quitas al niño de las manos después de entregárselo. El mundo del mañana que se enseña a las futuras generaciones y el mundo real en el que se encuentran. Nadar, nadar y nadar para acabar muriendo en la orilla. Esfuerzo y sacrificio no siempre van unidos a éxito.

@wakimoxi

jueves, 3 de abril de 2014

Gritando en silencio

¿De que sirve hacer las cosas para los demás? No sirve de nada, piensas que serán más felices, o que harán las cosas mejor o simplemente que sonreirán, pero la realidad no es esa, se quejan de cada cosa que se te ha olvidado hacer o de la que te ha salido mal o no tan perfecta, tiran todo lo que haces por ellos por tierra porque ellos lo harían de otra manera y la suya es la buena.

Es una caída tras otra de la que me cuesta levantarme, ya me cuesta más pensar que 'la próxima vez será diferente' o 'lo/la he pillado en un mal día' ahora más bien es un '¿para que?' ya lo que haces no tiene la función que tu piensas que tiene, tus intenciones tienen efectos secundarios en lo que tu no piensas pero la gente lo que lo recibe es la única que lo ve.

No sirve de nada ir regalando sonrisas por la calle porque ya todos me miran con odio, no sirve de nada impulsar a la gente a cumplir sus sueños porque ya no suenan solo tienen pesadillas, no sirve de nada escuchar tardes y noches enteras estando castigada y cogiendo el ordenador a escondidas para que no te oigan hablar y leer, leer y leer hasta que se quedan dormidos porque no pueden más cuando tu te estabas muriendo hace dos horas del sueño, no sirve de nada hacer favores, porque luego sólo saben echártelos en cara, no sirve para nada crear momentos geniales y almacenarlos porque seguro que algún día en el futuro sentirás odio hacia esos momentos, yo lo siento, siento mucho odio, y no me siento mal por ello.

Me doy cuenta últimamente de que si me muriese ahora mismo la gente echaría de menos las cosas que hacía por ellos, no a mi. Yo les daría igual, en cierto modo es comprensible, porque no suelen saber que las cosas que les ocurren, algunas las hago yo, entonces no tienen porqué echarme de menos a mi si no lo sabían.

Me duele, me hace sentir mal, lloro cuando mis padres pertenecen a ese grupo de personas, cuando hago cosas en casa para que no las hagan ellos y les sacan pegas a todas, porque no están hechas como ellos las hacen, porque he doblado un jersey de manera diferente, porque friego una sartén de derecha a izquierda en vez de derecha a izquierda, porque recojo las pelusas del pasillo pero no las de debajo de la cama que no se ven, porque hago mil y una cosa y mil y dos están más. Llega un momento en el que me planteo no hacer ninguna y así no estarían mal hechas y no tendría que repetirlas pero entonces sería una desconsiderada por no haberlas hecho y habría bronca igual.

Yo ya no se que hacer, ahora mismo no hay nada en ningún aspecto de mi vida que vaya bien, ninguno, en mi casa nunca ha habido nada bien en relación a mi, en los scouts las cosas se han torcido y son extraños para mi, en la universidad no voy nada bien y eso es sólo culpa mía y lo reconozco pero yo no se por qué ahora mismo estoy aquí quejándome, escribiendo sobre cosas que nadie va a leer porque no quiero que nadie los lea, miento, no quiero que nadie los lea y venga a compadecerse de mi, a decirme que lo siente y que si necesito ayuda; nunca he pedido ayuda ni he sentido que la he necesitado, mi problema se resuelve desapareciendo y lo mismo algún día me pregunto ¿Que ha sido de mi? pero hoy por hoy no puedo pensar en saltar, tengo que seguir haciendo mil y una cosa en mi casa porque si no las hago yo aunque estén mal, nadie más puede hacerlas y eso es lo que más de duele.

lunes, 10 de marzo de 2014

Se me da bien fantasear, creo que de mayor seré fantaseadora profesional


Nunca me hizo falta nada más de lo que tuve o de lo que iba consiguiendo poco a poco por mi misma. Siempre me gustaba apartarme del barullo de la gente de vez en cuando y ver donde realmente estaba y lo que habíamos pasado hasta llegar allí. Nunca fui de las que pedían ayuda o se quejaban.Siempre hacía las cosas que hacía por mi misma y por mi misma también asumía las consecuencias.

Aquella noche después de que todo hubiera pasado, sentía la necesidad de hacerme amiga de un banco y de una botella de cerveza, después de tanto tiempo entre risas y tragos, mi vertido terminó peor de como todos me decían que estaba. Me gustaba, sobre todo en las noches de verano, cuando con suerte, si abres mucho los ojos y miras al cielo puedes vislumbrar alguna estrella tímida que se asoma para mirar el mundo. Siempre que estaba haciendo eso, pedía que ese momento fuese eterno, podría pasarme la vida mirando el cielo sin hacer nada más. Es tan grande que siempre encontraba algo nuevo que mirar cada vez que alzaba la vista.

Pero no estaba sola, por lo menos no desde que me di cuenta de que tu también estabas allí, te acercaste y sin decir nada te sentaste a mi lado, como si vieras que me hacía falta compañía, la verdad es que no te esperaba, nunca espero a nadie, no me considero la típica persona a la que la gente 'se le tira encima', siempre huyen de mi; yo también huiría. Pero ahí estabas, encorvado hacia delante con un vaso a medio terminar de cerveza en la mano de repente me preguntaste lo que la mayoría de gente en su sano juicio preguntaría a alguien que está apartado de los demás: '¿Que, no te diviertes ahí con todos?', mis respuestas suelen descolocar mucho a la gente, lo se por la cara que pusiste cuando te dije: 'Me divierto más a aquí, sola'. Me resultó gracioso que hicieras el amago de levantarte para irte, pero me sorprendió más que te quedaras cuando te agarré de la mano, la ultima vez me costó más retenerte que un simple tirón para evitar que te fueras, ese siempre había sido nuestro juego, a veces te ibas tu y a veces yo, pero al final siempre nos quedábamos. Pusiste el brazo detrás de mi cuello y nos quedamos recostados hacia atrás en aquel banco mientras las estrellas observaban y eran observadas. Intentaba explicarte por qué a veces se estaba mejor apartado de los demás que en un sitio donde todos tienen más alcohol que sangre encima, no escuchabas, como siempre no esperé que lo hicieras, soy demasiado pesada y monótona como para merecerme la atención de cualquiera.

Acabé de contarte mis divagaciones sobre estrellas y universos y me preguntaste algo que nunca me esperé que preguntaras: '¿Es difícil enamorarse de alguien?' la verdad es que la respuesta era difícil viniese de quien viniese la pregunta, siempre se me dieron mal las indirectas, pero sabía con certeza que ésta no era una de ellas. Tardé tanto en pensarme la respuesta que giraste la cabeza hacia mi para cerciorarte de que no te estaba ignorando, aunque sabías que yo nunca haría eso. Yo seguía mirando las estrellas pero sabía que mi respuestas te pilló desprevenido. No me había enamorado nunca de nadie, no podía darte una respuesta que fuese verdad desde mi punto de vista, pero basándome en la de veces que la gente de mi edad de mi alrededor había dicho las palabras 'le/la quiero' seguidas de 'estoy enamora/o de el/ella' te dije que por lo visto no era excesivamente complicado enamorarse. Entonces seguiste preguntándome que porqué nadie se enamoraba de ti; la verdad es que nunca se me pasó por la mente que pensases cualquier cosa relacionada con ese tema pero te dije que a lo mejor había alguien enamorada de ti pero que nunca te lo había dicho, te quedaste como si fuese la última respuesta que esperabas oír, pero yo ya estaba acostumbrada a que la gente reaccionara así cuando habla conmigo, suelo decirles lo que quieren escuchar pero no de la misma manera que esperan, así me parece que guarda un poco más el misterio.

Seguimos mirando las estrellas en silencio, cuanto más tiempo pasaba, más estrellas se atrevían a saludarnos en aquella noche, entonces me volviste a preguntar si yo sabía quien podría estarlo, te dije que cualquiera, nunca me cansé de repetirte que tus ojos eran los más bonitos que había visto nunca, pero tu nunca me creías. Empezaste a jugar con mi pelo, con la parte que daba a tu mano izquierda, porque tu brazo aún seguía detrás de mi cuello, me acurruqué en ese brazo; era una noche preciosa, pero a esas horas hacía frío, el suficiente como para usarlo de escusa para que me abrazaras contra ti. Preguntaste si yo estaba enamorada de ti y volví a decirte que tus ojos eran los que hacían todo ese trabajo. La verdad era que nunca me había parado a mirarte de ese modo, pero esa noche por primera vez lo pensé, pero la respuesta de mi mente fue la misma pregunta que me hacía con todo el mundo '¿Por que tu, si las hay más y mejores?', entonces dejé de pensar y simplemente en vez de dejar que mi mente me hiciera era pregunta te la hice yo a ti, no es que quiera apartar a todo el mundo de mi lado, es que sólo puedo permitirme el lujo de ser soñadora a tiempo parcial, y en ese momento, no podía soñar.

No dijiste nada, era de esperar, no había nada que decir, seguimos mirando estrellas que aumentaban con las horas, mi cabeza en tu hombro y mi tu brazo en mi cuello. Bajaste la cabeza y me miraste, sentía que me mirabas, no era algo que ocurriese todos los días pero sabía que me estabas mirando, me gustaba, no sabía por qué, pero se estaba a gusto y no mucho después empecé a mirarte yo, sentía que me estabas haciendo un favor y tenía la necesidad de devolvértelo, mi pelo seguía en su viaje extraterrenal volando entre tus dedos y entonces tu mano empujo suavemente mi cabeza hacia la tuya y entre tus labios y los míos dejó de pasar el aire que nos acompañaba desde que nos habíamos sentado en aquel banco...




Bajé la botella de cerveza y tragué lo que acababa de beber de la propia, saqué un pañuelo del bolso y me intenté quitar el rimel de la cara, al menos todo el que pude, me levanté sin poder dejar de llorar y empecé a caminar hacia mi casa, me giré, me quedé mirando al banco sólo unos segundos más y seguí andando; no había estrellas que pudieran ser testigos de nada, porque solo estaba yo, y aquella botella de cerveza, en ese banco, aquella noche.